La última salida CAS antes de esta, fue en noviembre, en
3 meses pueden pasar muchas cosas y precisamente el hecho de pensar en esto nos
tenía bastante ansiosas. Teníamos muchas incógnitas antes de llegar a la fundación,
nosotras no preguntamos ¿será que hay niños nuevos? ¿Será que ya no está alguno
de los niños con los que nos encariñamos el año pasado? Y sobre todo ¿será que
todos los niños nos recordaran? Cuando llegamos a la fundación era hora de
responder estas preguntas que nos habían surgido, llegamos, bajamos donde los
niños y en aquel instante nos llevamos una gran sorpresa, solo habían 6 niños. El
año pasado era aproximadamente 20 y este año solo había 6, de inmediato
preguntamos qué había pasado y nos dijeron que la mayoría de los niños habían empezado
a estudiar en la jornada de la tarde por eso ya no estaban en la fundación a
esa hora. Yo la verdad me sentí muy triste de no tenerlos a todos, pero para
todo hay solución, decidimos hacer nuestra visita en las horas de la mañana los
días que esto sea posible para así poderlos tener a todos.
No todo fue negativo, por el contrario hubo algo que nos alegró
mucho y fue ver que los niños que estaban en la fundación se acordaban de
nosotros y recordaban cada una de las actividades que habíamos hecho con ellos,
esto nos demostró que el año pasado hicimos bien nuestro trabajo y que logramos
que los niños se sintieran a gusto con nosotras.
Como de costumbre, lo primero que hay que hacer al llegar
a la fundación es hacer tareas con los niños, cada uno saco sus implementos y comenzamos
a revisar las materias en las que los niños tenían tareas. Cada una se sentó
con 2 niños y les ayudo a terminar sus tareas, una vez terminaron todas sus
tareas nos dedicamos a reforzar todas las falencias que tuvieras, ya que apenas
estamos iniciando el año y como en cualquier institución, año nuevo significa
temas y temáticas nuevas. En mi caso reforcé con los niños las tablas de
multiplicar y los útiles escolares en inglés. Luego les presentamos a los niños
las voluntarias de 11 que comenzarían su CAS en la casita de Nicolás, esto no
duro mucho ya que las voluntarias se fueron para donde los párvulos y yo estoy
con los escolares, así que no hubo mayor integración.
Una vez terminaron todas las labores académicas, era hora
de jugar, jugamos escondidijos y con una pelota. Después los llamaron para
tomar el algo y allí fue donde un niño me hizo un comentario que me puso
bastante pensativa, un niño se me acerco y me pregunto “¿tú tienes mamá?” yo le
respondí que sí y el niño me dijo “eso es injusto tú ya estas grande, las mamás
deberían ser para los niños pequeños como yo”, yo realmente no tuve ni una sola
palabra para responderle, simplemente le dije que continuáramos jugando. A causa
de este comentario comencé a pensar y me parece que si una mujer toma la decisión
de tener un hijo debe tener en cuenta todas las responsabilidades e
implicaciones que esto tiene, los niños no tienen por qué pagar los errores de
los padres y mucho menos lidiar con las consecuencias de sus
irresponsabilidades. También me puse a pensar en mi vida, y como nosotros los
estudiantes del colegio alemán lo tenemos todo y no lo valoramos.


