Aquel 25 de marzo llegamos a la fundación dispuestas a realiza la actividad de pascua que teníamos preparada, cuando entramos nos llevamos dos sorpresas muy grandes, la primera fue realmente muy impresionante y fue que había el doble de la cantidad de niños que encontramos la primera vez que fuimos, no no lo esperábamos y me dio mucha tristeza ver que mas niñas por situaciones desconocidas ya no estaban con sus familias, sin embargo nos explicaron que solo llegaron unos cuantos niños nuevos pero que para nosotras eran muchos ya que algunos estudian por la tarde y aquel día de nuestra segunda visita ninguno tuvo clase. a pesar de lo visto también recibimos una sorpresa muy agradable y gratificante, al llegar la mayoría de los niños se acordaban de nosotras y aun recordaban incluso nuestros nombres, esto nos mostró indirectamente que los niños nos habían ganado ya un poco de cariño.
La actividad que teníamos planeada era mostrarles como era la pascua en Alemania, de esta manera no solo era una actividad lúdica sino también un aprendizaje intercultural para ellos, la idea de nosotras es mostrarles en cada visita algo de otra cultura, para que sepan cosas de diferentes partes del mundo.
llego la hora de irnos y los niños se pusieron muy tristes sobretodo los que estudian por la tarde ya que sabían que iba a ser muy difícil volvernos a ver porque sabían que día y que hora íbamos nosotras, todos se despidieron con un abrazo, nos dieron la gracias y yo solo les decía que no era un adiós era solo un hasta la próxima vez. En verdad me ha gustado mucho toda esta actividad y me pone muy feliz la aceptación que nos han dado los niños y por supuesto los encargados de la fundación.



Hola,excelente reflexión, me encanta se se pudiera aprovechar este día a pesar de la salida al paseo, Carlos 07/04
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