Nuestro proyecto

Todos tenemos como deber ayudar a las personas que mas lo necesitan, es por eso que unas compañeras del Colegio Alemán de Medellín y yo haremos todo lo que podamos para llenar a los niños de la fundación La Casita De Nicolás de sonrisas, alegrías y hacer que su estadía allí sea cada vez mas agradable.

lunes, 25 de mayo de 2015

reflexion visita 4. 12/05/15

Ese martes después de almorzar nos dirigimos hacia la fundación, cuando llegamos todo estaba aparentemente muy tranquilo, tranquilidad que se acabó en el momento en el que bajamos a la zona de juegos de los niños. Todos los niños se encontraban allí y al parecer la profesora no estaba por lo que el salón estaba hecho un desastre con juguetes en todas partes, instantes después de que nosotras bajáramos llego la profesora y les pidió el favor a los niños que recogieran el desastre, todos recogieron sin reprocha alguna.
Cuando todo quedo limpio y ordenado era hora de hacer tareas, cada una de nosotras se sentó con dos o tres niños y se dedicó a que esos niños hicieran sus deberes. Todos los niños tenían tareas de matemáticas que incluían actividades como colorear, contar, sumar y restar. Una vez los niños terminaron sus deberes escolares les dieron el algo y todos se sentaron juiciosos a comer. Apenas terminaron de comer era hora de poner en marcha las actividades que teníamos planeadas para realizar con los niños. 

Estamos a todos los niños en un círculo y empezamos a enseñarles el ritmo del juego "ritmo-atención", en verdad me asombra lo rápido que pueden aprender los niños algo y siempre tuve en la cabeza una idea que me rondaba, esta idea era que si los niños aprendían tan fácilmente este ritmo, de igual forma podrían aprender vicios y mal hábitos en un abrir y cerrar de ojos. Esta actividad dinámica la realizamos con el fin de que se conocieran más entre ellos, porque aunque suene ridículo, los niños a pesar de que viven juntos no saben mucho el uno del otro que digamos, al realizar esta actividad los niños descubrieron que entre ellos hay más cosas en común que diferencias, descubrieron que varios tenían el mismo color favorito, les gustaba el mismo deporte, entre otros.
Luego de esta actividad empezamos a jugar con ellos múltiples juegos que en general reflejaban nuestra infancia, pudimos recordar viejos tiempos y sacar el niño que todavía tenemos adentro, esto es muy importante y yo digo que todas las personas tenemos un niño interior que no dejemos salir muy seguido, si todos fuéramos niños más seguidos podríamos ser más felices y vivir sin tanto estrés del día a día. Jugamos juegos como el puente está quebrado, cucha cogida, juguemos en el bosque mientras el lobo esta y a la rueda rueda. Fue en verdad muy lindo recodar esta época tan bonita que todos tuvimos y que hace parte de lo que somos en este momento, también fue muy gratificante ver las sonrisas de cada uno de los niños y aunque al final terminamos muy cansadas físicamente, era más grande la satisfacción que sentíamos.



nuestra visita a la fundación no se acabó allí, nosotras todavía teníamos una actividad pendiente, queríamos que cada uno de los niños nos mostrara su talento, nos mostrara que le gustaba y en que era bueno, por supuesto a los niños en un principio les dio bastante pena, nosotras les dijimos que no solo queríamos nosotras enseñarles algo a ellos sino que también queríamos que ellos nos enseñaran a nosotras, primero nos enseñaron un juego de manos, luego nos mostraron una canción sobre los números y luego llego una niña de la fundación a enseñarnos algo que sería todo un reto para nosotras, ella nos enseñó a bailar break dance, fue muy difícil para nosotras poder hacer los pasos que ella nos mostraba y todo el tiempo no dejamos de admirarla porque este baile no lo hace cualquiera. a pesar de que no en todas visitas los niños nos enseñar algo explícitamente, ellos siempre en cada ida nos enseñan de la vida, nos muestran lo afortunadas que somos y nos muestran la realidad de nuestro país.

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